1. HAY BAÑOS Y AGUA GRATIS EN TODAS PARTES
Una gran noticia para los viajeros que vayan a corea del sur:
Hay baños muy limpios y agua, tanto fría como caliente disponibles prácticamente en todos los sitios. Tal es su obsesión por el aseo, que incluso en las rutinas de montaña hay indicaciones a que tiempo esta el siguiente, no sea que te de tiempo de llegar.
Last Restroom in Korea
2. EL COLOR DE CARRO DEPENDE DEL PUESTO DE TRABAJO
La mayoría de coches en Corea del Sur son de color blanco, gris o negro, y no es porque sean unos aburridos, sino por su estricta forma de diferenciarse social mente. Así, los empleados normales han de poseer un coche blanco, los puestos intermedios uno gris, y los jefes el negro. Siguen esta “tradición” hasta tal punto que hay modelos de coches que parecen de jefazo que sólo los verás en negro, y los Hyundai o Kia más habituales normalmente son blancos.
Gama de colores coreana
3. SE PASAN TODO EL DÍA PEGADOS AL CELULAR
País tecnológico como pocos, creo que sólo superados por Japón, no es de extrañar que se pasen el día pegados al móvil leyendo cómics o viendo el drama coreano de moda, pero es que lo están en TODO momento. En el vagón del metro es imposible encontrar a alguien sin el móvil en la mano, quizás alguna persona mayor, leyendo un libro. Andando por la calle tampoco sueltan el móvil para nada. Menos mal que, a fuerza de costumbre, deben de haber desarrollado algún tipo de radar, porque te esquivan sin problemas.
Azafatas pegadas al celular
4. LOS JEFES EMBORRACHAN A LOS EMPLEADOS
Te pongo en situación: Seúl. Lunes por la noche. Montones de empleados de camisa blanca y pantalón negro dando lata por los bares en grupos, donde sólo parece que mantiene un poco la compostura el que va de traje. Y es que en Corea los empleados salen casi obligados a beber después del trabajo con el jefe y los compañeros, para aparentar un nivel alto.
Seúl una noche cualquiera
5. EL ESPEJO ES SU DEBILIDAD
Lo coquetos que son los coreanos, no desperdiciarán cualquier espejo o cristal que refleje para atusarse el pelo o retocarse el maquillaje. Da igual la gente que haya alrededor, lo importante es tener buena apariencia en todo momento. Las puertas de seguridad de los metros son su debilidad.
Espejo en el metro
6. LES ENCANTA COMER
Es alucinante la devoción que sienten por la comida, y no es para menos con la cantidad de cosas diferentes que se ventilan. Como un coreano conozca un buen restaurante, ten por seguro que intentará llevarte para que goces de su gastronomía tanto como él. Lo dicho, comer y Corea son todo uno.
Brindis tras la comida
7. HAY CÁMARAS DE SEGURIDAD POR TODOS LADOS
No me refiero a las de los móviles, que esas sólo valen para hacer selfies, sino a las de vigilancia. ¡Están por todos lados! Ya sea en la ciudad o en los pueblos, siempre hay cámaras de CCTV grabando todo lo que pasa para velar por la seguridad. Así es que Corea del Sur es uno de los países más seguros del mundo, aunque mejor que no te pongas a hacer nada poco decoroso.
Torre de cámaras
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